Ayer pasé como de costumbre a ver que novedades había en el Lidl de mi barrio. Aunque en general la alimentación de allí no me gusta, suelen tener cacharritos muy curiosos y a buenos precios. Y descubrí uno nuevo realmente curioso: una almohadilla de calor.
Ya había visto cosas de estas antes, pero normalmente se trata de dos componentes que, al mezclarse cuando presionas la bolsa, reaccionan de forma irreversible desprendiendo calor durante bastante rato. Pero este es distinto. De momento, se trata de un único líquido, como se aprecia en esta foto:
La forma de activarlo y provocar la reacción es muy original. En el interior de la bolsita hay una chapita redonda, que flota libremente por el líquido. Es la típica chapa que chasquea, al pasar entre dos posiciones (está ligeramente doblada). Pues bien, solo hay que hacer eso, doblarla para que emita su chasquido, y de repente todo el liquido empieza a cristalizar liberando calor (y se calienta bastante).
Espero que lo aprecieis en este video:
El proceso de cristalización dura bastante, casi una hora, y sigue liberando calor. Si vemos que la cosa se para, podemos presionar la bolsa hasta conseguir que se quede completamente rígida, conteniendo una masa sólida donde antes estaba nuestro líquido azul.:
Y ahora es cuando viene lo bueno. ¡Este proceso es reversible! Para conseguir que nuestra bolsa sólida vuelva a su estado líquido, solo hay que hervirla durante unos minutos:
Y ya está, queda como nueva. La dejamos enfriar, y lista para volver a usarla cuando queramos:
Con razón la llaman "mágica": la magia de la ciencia bien aplicada.
En realidad no. Existe un ciclo de histéresis, similar al proceso que sufren las pilas recargables. No se vuelve exactamente al estado inicial sino a un estado muy próximo al inicial. Tras cierto número de operaciones de ese modo -que puede ser bastante elevado- la bolsita, la pieza de metal o el líquido cristalizante fallará y dejará de funcionar.